La tragedia de Torreón detonó una reacción en cadena de suicidios en adolescentes, afirma la psicóloga

  • Expone que detrás de cada suicidio hay un evento postraumático que lleva a niños como a adolescentes a generar vacíos emocionales que con el tiempo pasan varias etapas como la depresión, el miedo, el dolor, hasta llegar al desenlace final, sin que los padres se hayan dado cuenta.

 

JANETH BAÑUELOS

Mazatlán, Sinaloa. – La tragedia generada en Torreón, Coahuila, donde un menor de 11 años, baleó a varios alumnos, mató a su maestra y después se suicidó, ha detonado una cadena de suicidios en niños y adolescentes en varios estados del país, ya que existe un factor que incide; un mensaje oculto que los adultos no pueden descifrar, que los hace tomar una mala decisión, aseguró la psicóloga Karlene Guerrero Urzúa.

 

La terapeuta de Mazatlán informó que la difusión excesiva en medios de comunicación del hecho, como lo es el suicidio, provoca en la mente de algunos niños y adolescentes el interés por saber que hay después de la muerte, terminar con algún dolor, imitar la “valentía” del ejecutor, e incluso llegar a mofarse de la victima y de los familiares, en lugar de tomar conciencia de la gravedad del asunto, tal como lo haría los adultos.

Añadió que una persona adulta, al ver un hecho de sangre con alto grado de violencia, por lo regular toma asombro, reflexión, adquiere conciencia sobre las posibles causas y “despierta” de la realidad, trata de cuidar más a sus hijos a través de la comunicación, los consejos, el abrazo, el afecto, e incluso reforzar su criterio, revisar sus mochilas y sus amistades. Lo cierto es que, en las escuelas, los niños son uno y en la casa otros. Y los padres y/o tutores han depositado una total confianza en ellos, cuando no se deberían, pues las situaciones más inesperadas llega de repente.

 

FACTOR DETERMINATE

Detrás de un suicidio hay un factor detonante, un evento traumático que dañó las emociones del menor y genera ciertas conductas, aseguró la especialista Guerrero Urzúa, las cuales puede ser desde violaciones sexuales, presenciar homicidios, abandono de padres, no aceptación de su preferencia sexual, maltratos físicos, entre otros, que pudieran vivirse en silencio. La terapeuta expuso que en esos casos el menor debe tener tratamiento psicológico para sanar las “heridas” de lo contrario será una herida abierta y no cicatrizará.

Las conductas suicidas suelen ser repetitivas, por ello los casos del niño que terminó su vida en una torre de CFE en Mazatlán la niña de Potrerillos, la jovencita de Chiapas, toda una brillante deportista, y así varios casos en el país. Y los casos pueden seguir sucediendo. No hay que esculcar la mochila, hay que revisar el corazón, asegura la especialista. Maestras de primaria y secundaria han comentado que los alumnos ha llevado armas de juguete a las escuelas, escondidas en las mochilas y al ser cuestionada por la maestra hacia el padre, ésto suelen minimizarlo, pero en realidad es un foco rojo.

 

¿CÓMO PUEDEN  LOS PADRES DETECTAR CONDUCTAS SUICIDAS EN SUS HIJOS?

  • No le gusta ver feliz a la gente
  • Siempre tiene actitud negativa
  • Siempre esta enojada o molesta consigo mismo
  • Se siente segura en casa (no le gusta salir a la calle)
  • No socializa, no tiene amigos
  • En casos más extremos le molesta la luz

 

LA SIMULACIÓN DE LOS PADRES

Para la experta en temas de depresión e intentos suicidas en niños, comentó que en la actualidad la tecnología y las largas jornadas laborales han generado desatención en los pequeños de la casa, debido que ya no se platica con ellos en las mesas del comedor, ya no se escuchan, y mucho menos se juega con ellos, ya que los padres de familia se sumergen en el celular para ver los “temas de actualidad” y no los de su casa.

“¿Qué hacen los papás hoy en día… cuando el niño o la niña le pide jugar o platicar de algo?, el papá o la mamá lo que hace es darle el aparato electrónico, ya sea celular, tablet o videojuego para que no “moleste” y se entretenga. No sabe lo que ve, ni lo que platica, lo que es peor no conoce sus amistades ni lo que planea hacer”.

“Es importante detectar a un niño con tendencias suicidas para que tenga tratamiento psicológico, pero sobre todo emocional, ocupa a la familia cerca. Toda la familia ocupa terapia, las autoridades se encargarán de ver el entorno. Un infante suicida por lo regular sufrió de un evento postraumático, tiene un antecedente familiar”, citó.

 

Para el psicólogo Felipe Flores se han perdido la conexión afectiva entre padres he hijos; el abrazar, el mirar a los ojos, el expresar los sentimientos que guarda su corazón y pensamientos de su mente no se llegan a conocer. La sociedad vive momentos de distanciamientos, de frialdad y de simulación, viven más su mundo virtual que el mundo real. Los valores como la comunicación en el seno familiar es algo que se debe de recuperar. Un ejercicio sencillo, dice el terapeuta, el que al momento de cenar se deje en una canasta todos los celulares de los integrantes de la mesa y comience el dialogo directo y de frente sobre lo que pasó el día, las metas cumplidas y la agenda del día siguiente, se pida incluso el apoyo familiar.

Asegura que los infantes ven su mundo un poco mágico, la conciencia en plenitud aun no ha llegado a ellos; es otro mundo, por ello la urgencia de que los formadores estén cerca de ellos.

 

Ambos terapeutas coincidieron que en las escuelas debe funcionar de base un psicólogo, así como una trabajadora social, ya que de esta menar se podrá detectar con mayor facilidad los focos rojos con la finalidad de una pronta atención.

Foto: Karlene Guerrero Urzúz, psicóloga con maestría en tratamiento de depresión en niños y adolescentes.

 

Karlene señala que también se debe de reforzar en los planteles la educación sexual y la salud mental como materias a fin de formar criterios en los adolescentes y seguridad personal.

 

 

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