Osteoporosis: Qué hacer y qué saber en tiempos de post-cuarentena «la nueva normalidad»

 

COMUNICACIÓN, SALUD Y OPINIÓN.

OSTEOPOROSIS: QUÉ HACER Y QUÉ SABER EN TIEMPOS DE POST-CUARENTENA Y “NUEVA NORMALIDAD”

Columna de Opinión. Dr. David D. Bañuelos Ramírez- Médico especialista. D en Cs.

UNO: Primero, lo primero:  ¿Qué es la Osteoporosis? ¿Porqué es importante, qué riesgos tiene, a quién le da más, qué hay que hacer para detectarla a tiempo, se puede prevenir, es familiar, es hereditaria? … ¿Ha existido siempre, ha aumentado?    Vamos a entrarle.

La osteoporosis es una enfermedad de los huesos y quiere decir literalmente “hueso poroso”, así de fácil.  El término osteoporosis proviene de dos componentes: Osteo=hueso y porosis= poros. Un hueso con osteoporsis, tiene huecos, se parece a un queso Gruyére…Normalmente el hueso está constituido por una matriz ósea, como una red, con trabéculas sobre la cual se depositan otros componentes, como calcio, fosforo y otros minerales, además de células y otros elementos. Por dentro, el hueso tiene canales y es un tejido vivo que permite formación de células sanguíneas. Ahí se forman los glóbulos rojos por ejemplo.  El hueso es un tejido vivo, tiene metabolismo, tiene intercambio con los diversos tejidos del cuerpo. No solo sirve de sostén y de estructura, es mucho más que simplemente una percha. Los huesos de un adulto pueden ser de 206 a 208, en tanto que en los recién nacidos son 300, pero a medida que el sujeto va creciendo los huesos se van fusionando (soldando) y por ello su número se va reduciendo.

Los huesos tienen importancia en los vivos y en los muertos; hay estudio de los huesos desde el punto de vista forense: sirven para determinar raza, edad, género y si hubo lesiones o enfermedades y hasta causas de la muerte de un individuo. En promedio, los huesos duran hasta 50 años en descalcificarse y desintegrarse, al morir un individuo, pero pueden durar incluso cientos de años. Existen otros datos que pudieran considerarse como simple curiosidad:  por ejemplo, hace tiempo se creía que algunos pobladores de Sudaméríca poseían un hueso (o hasta 2) de más en el cráneo, o bien, la cuestión de que se utilicen huesos en algunos rituales de religiones afrocaribeñas, como la Santería,  o aún cuestiones más anecdóticas e inverosímiles, pero pintorescas. Pero más allá de estos hechos que nos sirven como introducción para tratar el tema, lo importante es que los huesos son duros, muy resistentes, y sin embargo, se pueden “enfermar”.

 

El conjunto de los huesos forma el esqueleto, el cual es el sostén para músculos, articulaciones, órganos y nos da la posibilidad de locomoción y varias funciones. El esqueleto, formado por los huesos, es algo más que una simple “percha” para lucir la moda…

 

 

DOS: Las principales enfermedades del hueso son  la osteoporosis y la enfermedad ósea de Paget; sin embargo, también puede existir el cáncer de los huesos y  hay más enfermedades de los huesos, como la tuberculosis, las infecciones por bacterias, por ejemplo, las osteomielitis, y obvio, las fracturas. Todavía se siguen presentando casos de raquitismo, acromegalia y condromalacia.  No trataremos de todas estas situaciones, pero sí de la osteoporosis y su importancia en esta condición de pandemia y contingencia. ¿Porqué? Porque es muy seguro que la osteoporosis  aumentará, en tanto que las otras alteraciones de los huesos, no lo harán tanto. Y aumentará la Osteoporosis porque esta pandemia y los mecanismos implementados para el manejo de reducción de casos y tratamiento de los casos con contagio COVID 19 favorecen la osteoporosis. En condiciones normales, todos los sujetos que realizan vida laboral tienen actividad física regular.

Hay trabajos sedentarios, cierto. Pero todos los trabajos implican algo de movilidad. Cada trabajo, o bien, las actividades domésticas, las actividades educativas y recreativas, necesitan movilidad, trasladarse de un lado a otro, subir escaleras, exponerse de alguna manera a la luz solar, hacer esfuerzos. Esto está reducido ahora y en los próximos meses…así de fácil. La cuarentena extendida, la que no es de 39 días como las cuarentenas antiguas, que en el día 40 se regresaba a la actividad, está confinando a la mayoría de la población a permanecer en reposo, y cambiando hábitos alimenticios, limitando movilidad y la exposición al sol… El resultado es fácil de preveer.

El hueso se nutre con el movimiento, cuando hay ejercicio contra resistencia; es en estas condiciones cuando llegan hacia el interior del hueso y las células encargadas de formar hueso (llamadas osteocitos), los elementos para formar hueso, calcificarse, formar trabéculas, proporcionarle lo esencial. El reposo exagerado desmineraliza los huesos. Recordemos qué sucede con los sujetos que sufren una fractura o varias, por algún accidente. Se les inmovliza con yeso, férulas y otros aditamentos; con ello se puede lograr la consolidación, pero al quitarles estos implementos, resalta el adelgazamiento de sus músculos, como si el yeso y los aparatos empleados para el tratamiento los “chupara”. Los adelgaza. Ha sido por esta condición, que se emplean vendas de yeso y medidas semejantes para reducción de peso… sirven tantito, luego pierden la eficacia. Pero realmente además del ejercicio para la nutrición del hueso, debe haber nutrientes suficientes con alimentos ricos en calcio y exposición adecuada a la luz solar para que la vitamina D se active y transforme a nivel de la piel y con ello, pueda ejercer su actividad complementaria para que los osteocitos formen hueso.

Las condiciones actuales de manejo de la contingencia y la sana distancia, están orientadas a evitar contagios; perfecto. Hagamos también algo por evitar la osteoporosis….

 

 

TRES: La osteoporosis no tiene síntomas importantes; casi es silenciosa. Se puede sospechar cuando hay disminución de la estatura, historia de fracturas por un traumatismo sencillo; historia familiar de osteoporosis, o bien, contar con factores de riesgo como tabaquismo, alcoholismo, uso de medicamentos antihipertensivos y diuréticos. Y también uso de medicamentos anticonvulsivantes e historia de histerectomía. …La lista no termina ahí… el uso de heparina y anticoagulantes requeridos para el tratamiento de las complicaciones trombóticas (coágulos) del  COVID 19 también pueden ocasionar osteoporosis…¿entonces qué hacer?. De sobra conocido el viejo adagio de que es mejor prevenir que lamentar. Cierto. La mejor medicina es la preventiva, tal como la mejor defensa en muchas ocasiones es el ataque, o bien, el blindaje. Para ello, en estos tiempos de regreso a la nueva normalidad (que no es normal), lo mejor es hacer ejercicio en casa. No se requieren aparatos de gimnasio, ni acudir a gimnasios, albercas o playa si no se puede.. o lugares donde no se puede tener la distancia sana.

Solo ropa cómoda, tenis, determinación y buscar rutinas apropiadas en Youtube, o en televisión abierta. Hacerlo en compañía es más agradable que solos; no obstante, también se puede en forma individual…¿Qué más se puede hacer sin costo y sin dificultades?. Exponerse al sol, en forma directa o a través de las ventanas. En forma directa por 15 minutos a media hora… con ropa ligera, crema o aceite. No se trata de quemarse ni dañarse. Sí hacerlo en forma frecuente. Adicionalmente, alimentos ricos en calcio; hay productos lácteos enriquecidos, yogurt, quesos, en fin. El pescado, los charales, buscar nuevas recetas. Y no terminan ahí las posibilidades: hay tabletas que combinan el calcio y la vitamina D en una sola toma.

Esto no sustituye de ninguna manera la necesidad de caminar, hacer ejercicio y tomar el sol en forma frecuente. Ah, pero además, hay que hacer algo igualmente importante: evitar los tóxicos. Por ejemplo, alcohol, refrescos y bebidas embotelladas con gas y con sabor a cola. Todas las bebidas que terminan en Cola…. Y de color oscuro. De sobra conocidas: Aguas negras del imperialismo yanqui también llamadas….

 

Colofón: Es mejor prevenir que lamentar. Y si al mal tiempo se le da prisa (o Gerber dirán los ingeniosos y chistositos); así también, la osteoporosis en condiciones normales la podemos evitar o retrasar. Ahora en circunstancias extraordinarias, también podemos. Es cuestión de decisión, y determinación. Y seguro nuestra población está determinada a salir adelante. Una prueba más. Qué más dá.

 

 

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